HH – por lo visto, esto quiere decir Happy Hour

happy hour beerEl pasado viernes, me invitó una amiga a ir con ella y otros colegas a HH. Deducí que esto quería decir Happy Hour – lo cual quiere decir la hora feliz durante la cual los bares te ofrecen mejores tarifas en ciertas bebidas, y si no recuerdo mal, a veces incluso puedes conseguir dos copas por el precio de uno.

Quedamos en el pueblo llamado Nyack; es un pueblo muy bonito a orillas del río Hudson. Quedamos en un bar irlandés en el centro del pueblo. No había gran diferencia allí, ya que en Madrid pasé gran parte de mis primeros años en un pub irlandés pero esto es otra historia.  La gran diferencia es la hora que quedamos… las cinco de la tarde. No, no estoy bromeando.  Yo llegué más cerca de las seis pero da igual porque incluso quedar a las seis me parece una locura.  Una vez hace unos años cuándo pasé unos 10 meses viviendo en NY, me habían invitado a una fiesta en el West Side de Manhattan, pero no sabía a qué hora empezaba la fiesta. Así que llamé a las 6 de la tarde para averiguarlo… y me dijeron que empezaba a las 7.30 de la tarde, o sea, casi perdí la fiesta porque no se me había ocurrido que una fiesta podría empezar tan pronto…

Llegué al bar sobre las seis y estaba ya lleno. Entré y encontré a mi amiga y su hermana y sus colegas, y le saludé a mi amiga con un abrazo, porque hace varios meses que no la veía y también conicidió que el viernes era su cumple.  A su hermana, la saludé con una sonrisa y un “hola” y a los demás, algo parecido.

Recuerdo como hace años me chocaba eso de dar dos besos a cada persona que conocías al llegar a un sitio, y al salir… pero llegué a considerarlo algo totalmente normal y apropiado, ya que lo contrario sería de mala educación (aunque reconozco que a mis amigas a veces – cuando me daba pereza hacer la “ronda” – les mandaría besos a distancia en el aire… es que somos muchas).  Ahora de vuelta por estos lares, casi me veo a punto de lanzarme hacia la gente que veo por ahí, acercándome para darles dos besos al saludarlos pero enseguida me doy cuenta que se quedan congelados en su sitio si moverse,  sin la menor intención de saludarme con dos besos y gracias a dios me doy cuenta y disimulo como si no estuviera a punto de invadir su espacio personal (algo muy importante para nosotros, los neoyorquinos). Pero confieso que me resulta muy frio este saludo a distancia que sólo te da una sonrisa, y nada más.

Tras pasar por las presentaciones de “os presento a Allison, ha estado viviendo en España y acaba de regresar a NY” (lo cual siempre está seguido de unas miradas de “en serio?”, “¿ha dicho Spain?” o unos comentarios como “siempre he querido irme a España, ¿qué tal?”) venía la hora de pedir algo para tomar.  El problema, o uno de los problemas, que encuentro cada vez que vuelvo a NY es qué pedir, ya que no conozco ni las cervezas, ni las copas, ni los vinos, así que suelo pedir lo mismo que pide una de mis hermanas o mi cuñado… pero esta vez, ante la duda, pedí la única cerveza que me resultó familiar y que tomaba la chica que estaba sentada a mi lado: Heineken.  Después me di cuenta que sólo las cervezas nacionales estaban “de oferta” para HH, pero eso daba igual ya que todavía no estoy muy entrenada en este ámbito (dadme otra semana).

No nos daban nada para acompañar las cervezas, (cómo echo de menos las tapas…) así que algunas de las chicas pidieron cosas para picar.  Como actualmente no estoy en la ciudad, sino en las afueras donde hace falta ir en coche a todas partes, me limité a una cerveza y después tomé una coca-cola… lo cuál es un coke en NY.  Unas veces he cometido el error de decir coca-cola delante de mis hermanas y se parten de risa al oirme pedirlo en un restaurante… Y esa decisión, de tomar una coke  – en lugar de probar otra cerveza… quizás la Michelob Light (después me di cuenta que creo que esa es la que toma mi hermana pequeña) – viene porque iba a tener que coger el coche para volver a casa y las carreteras no son nada fáciles, a pesar de lo lento que van en ellas… pero de eso (la lentitud de las carreteras) hablaré en otra entrada…

Llegué a casa sobre las nueve de la noche… el viernes…  alucinante, pero también reconozco que ellos seguían en el bar, y yo me fui antes porque estaba cansada (a pesar de pasármelo bien con el grupo), aunque tampoco  creo que se quedasen mucho más tarde por “ahí”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Costumbres, La sociedad, La vida gastronómica, La vida social, Uncategorized y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s