Poner la lavadora… a lo lento… a lo rápido

Lavadora.cocinaCuándo fui a España la primera vez, no teníamos lavadora…. al menos creo que no la tuviéramos…. vivíamos en un colegio mayor… pero ahora que lo pienso, no sé cómo lavabamos la ropa… hmmmm, en fin, eso no importa ahora mismo.

Cuándo fui a España con mi amiga a pasar algunos veranos junto a ella y a su familia, recuerdo que una de las cosas que me chocaba era que la lavadora estaba en la cocina, como un electrodoméstico más… algo muy extraño para una estadounidense que había crecido en un chalet en las afueras de Nueva York dónde se suele “esconder” la lavadora junto a la secadora o ponerlas en una sala aparte, y después en un piso de Manhattan, dónde no hay lavadoras – en la gran mayoría de los casos – en los pisos (eso explicaré más adelante, lo cual me imagino que seguramente os chocará a vosotros).

Bueno, además de extrañarme que la lavadora estaba en la cocina, llegaría a preguntarme dónde escondían la secadora, sólo para saber que no había secadora en la casa.  Eso me resultó de lo más extraño…. ¿cómo podía una familia de cinco personas vivir sin secadora? Y más importante, ¿por qué lo harían? ¿No existen secadoras en España? Pues, enseguida lo aprendería.

Acordados que he dicho que pasaba los veranos allí en Madrid y en Hoyo de Manzanares con mi amiga y su familia… la ropa se secaba en cuestión de horas por no decir minutos durante los meses de julio y agosto, así que yo llegaba a apreciar el tiempo que pasaría con la madre de mi amiga al ayudarla a tender la ropa en el tendedero, por la ventana de la cocina en Madrid, y en la terraza de Hoyo, porque aunque no hablaba ni pio de castellano, charlabamos a nuestra manera.

Me encantaba cómo olía la ropa, y para seros totalmente sincera, me daba la sensación de vivir en una pelicula que tomaba lugar en un pueblo rural de Europa…quizás en la Toscana italiana… os lo digo en serio, ya que eso es cómo percibía la experiencia porque en la mayoría de las peliculas que mostraban escenas con la ropa – sobre todo las sabanas – tendida en el campo, volando en el aire con las brisas …jajaja

Pero permitidme a volver al tema de la lavadora – me fascinaba y me extrañaba… una vez superado el hecho de tenerla en la cocina… no entendía, y de hecho sigo sin entender, por qué tardaba lo que tarda en lavar la ropa.  ¿¿Alguien me puede explicar, por favor, cómo es posible o por qué las lavadoras en España tardan más de una hora, por no decir hora y media o dos horas+ en acabar incluso el ciclo más rápido?? A mí me hizo gracia muchas veces cuándo me decían que “esa lavadora es de bajo consumo” sino que todavía tardaba todo lo que tardaría otra lavadora. No dudaba que esa cosumiría menos energía que las que no eran de bajo consumo, pero ¿no consumirían menos energía – y por cierto, AGUA!! – si los ciclos eran más rápidos?

laundryRomm.HomeVamos a ver… os explico de dónde viene ese “choque de cultura” con la lavadora y el tiempo que tarda en pasar por el ciclo de lavar (incluso sin pre-lavado, por supuesto)…. anoche puse la lavadora a las 22.00.  A las 23.00, ya estaba en la cama viendo la tele y la ropa ya estaba tendida hacia un rato.  ¿Cómo es posible?, me preguntaréis! ¿Es que lo pusiste en el ciclo más corto para la ropa delicada? Pues no. Francamente no recuerdo exactamente en qué ciclo la puse, pero el caso es que las lavadoras por estos lares, tardan entre 8 y, como mucho, 20 minutos, quizás un pelin más con el pre-lavado y dos aclarados, pero un pelin quiere decir nada más de 3 minutos más. Creo que las suelo poner en el ciclo que tarda unos 15-17 minutos.  Y ¿sabéis qué? La ropa sale limpia.

Así que imaginados por qué me extrañaba el tiempo que se tardaba en poner una lavadora…. y ahora imaginados cómo tomaba el hecho de, después de esperar fácilmente dos horas para la lavadora, esperar otra hora y pico, en verano, y DÍAS durante el invierno o peor aún, cuándo llovía, para que se secara la ropa.

Pues, ahora os puedo contar que después de pasar unos años en Madrid, todo eso me llegó a resultar lo más normal del mundo… lo de tardar tanto en hacer todo relacionado con lavar la ropa. Tanto, que cuándo volvía a casa, me solían echar en cara que yo dejaba la ropa demasiado tiempo en la lavadora (es que claro, a quién se le ocurría que la lavadora se acababa casi en cuánto la habías puesto) y que se iba a arrugar demasiado… luego, no os imaginais la cantidad de ropa que perdía cuándo – al seguir la costumbre local de aquí – me tiraban la ropa o yo misma metía la ropa en la secadora… y me encontraba con ropa hecha para una niña de 4 años ya que se había encogido tanto. (es que por estos lares, llegas a identificar la ropa que se va a encoger, e incluso la compras pensando – para algunas prendas – que la tienes que comprar un poco más grande porque se va a encoger al secarla…) (de hecho, ahora que lo pienso, la ropa suele venir con la etiqueta que te advierte si se va a encoger, y te explica exactamente no sólo cómo hay que lavarla como en cualquier país, sino cómo hay que secarla también).

Pues, llegaría a evitar la secadora cuándo volvía a casa, pero el obstáculo a esta táctica es que no hay sitio dónde tender la ropa!  Por lo cual, tendería la ropa por todas partes, encima de las sillas, colgada en perchas, por encima de las puertas, etc.  y después inevitablemente, o eso provocaría comentarios de toda la familia (¿por qué haces eso? ¿quita la ropa de allí, eso estorba!)) o peor aún y provocando todavía peores comentarios, la ropa se mancharía (de la humedad) las sillas (un consejo, no hay que poner la ropa húmeda encima de sillas de madera… al menos no sin poner una toalla debajo…)…

Pues, cuándo nació una de mis sobrinas españolas, mis amigos – los padres de la criatura (uno de los cuales es norteamericano también) decidieron comprar una secadora. ¡Qué bien!, pensaba yo y pensaba en cómo me gustaría tener una secadora… no tanto para la ropa que me ponía, sino para cosas como las sabanas y las toallas, etc. y sobre todo durante los meses no veraniegos. Pero la primera vez que puse la secadora o que la pusieron y yo estaba allí, lo flipé en colores! ¿Por qué? Pues porque creo recordar que tardaba más que la lavadora y todavía había que ponerla de nuevo porque la ropa no se secaba del todo con un sólo ciclo.  Era como tantearte con algo… pero retirarlo justo cuándo crees que lo vas a conseguir… Ahora, años después, tienen otra y tengo entendido que es algo mejor que la primera…

Ahora bien, eso es la experiencia de las lavadoras y las secadoras desde el punto de vista de alguien en un chalet en las afueras de Manhattan.  Si quieres saber cómo es vivir en Manhattan y lavar la ropa…. pues eso es otra historia totalmente distinta. Y eso es porque la mayoría, la GRAN mayoría, de los pisos de Nueva York no tienen ni lavadoras ni secadoras en ellos.  Si tienes suerte (como la tenía yo cuándo vivía en Manhattan), tendrás una sala de lavar/secar en el sótano del edificio…las maquinas suelen ser ENORMES, tipo industrial, sala de lavary para usarlas, tienes que echar monedas… ¿cuántas? Pues, hace un par de años que no pongo la lavadora en Manhattan, pero digamos que al menos 2 dólares (en “quarters“… monedas de 25 céntimos) para la lavadora y otro dólar y medio o incluso 2 para la secadora. Esperad… voy a llamar a mi hermana para asegurarme, no vaya a ser que ahora cuesta el doble… bueno, según ella, hace años que tampoco usa las maquinas que hace unos años ya costaba unos 2,50 dólares tanto para la lavadora y otros 2,50 para la secadora…

Si no tienes la suerte de tener la sala de lavar en el edificio, tienes que ir a un “laundromat” (una lavandería)… os aseguro que eso es lo más normal en la ciudad de NY. Verás a la gente, que suele salir a la calle en chandal, ir

Fotografiada por A. Rohe

con sus bolsas enormes (parecen las bolsas que llevan los que van y vienen de maniobras en el ejército) a la lavandería más cercana….

Y… si no te sobra tiempo otra opción cada vez más popular en la ciudad, es llevar tu bolsa (tipo-mili) a una tienda de “lavar en seco” que también ofrecen el servicio de lavarte (en la lavadora, no en seco) y secarte la ropa y te la doblan y después vas y la recoges y voila… tienes la ropa limpia.  Antes de irse a vivir en el chalet en Queens (dónde ahora tiene tanto lavadora como secadora), mi hermana pequeña hacía la ropa así, y según ella te cobraban según el peso de la ropa.  El riesgo que esta opción, como os contaría mi hermana, es que te pueden perder la ropa…. como le pasó a ella hace un par de años,y perdió toda su ropa de “color” que les había llevado…

Bueno, deciros que salvo para las sabanas, las toallas, los vaqueros y los calcetines, no me hacía falta la secadora en España… porque es cierto que la ropa se guarda mejor sin pasar por la secadora… ya que en la secadora, la ropa se queda un poco machacado, cambiando de color… el negro se queda cada vez menos negro, igual que los demás colores…. y de hecho, ahora que estoy aquí, sólo uso la secadora para  las prendas que mencioné pero a veces ni siquiera para estas cosas ya que me parece abusivo poner la secadora si no tengo suficiente para llenarla (es que…. y eso es otra cosa que se me olvidaba comentar…. tanto las lavadoras como las secadoras, incluso las que están en nuestras casas, son super grandes, no tanto como en esas salas de lavar de Manhattan, (aunque conozco a gente con familias grandes que las tienen en sus casas también).  Lo bueno es que puedes poner el ciclo según la cantidad así como el peso de la ropa que vas a meter, lo cual es muy útil también a la hora de ahorrar el consumo tanto de energía como de agua.  Eso, siento decirlo, es otra pega que tengo con las lavadoras en España…. son pequeñas y así tienes que poner más lavadoras…. y como tardan tanto, puedes pasar un día entero poniéndolas, lo cuál me parece muy aburrido, qué queréis que os diga… e incluso si tienes la suerte de emplear a alguien a limpiarte la casa y ponerte la lavadora… pues lo mismo ocurre… tampoco puede poner tantas lavadoras, a no ser que tengas todavía más suerte y la tienes en casa varias días durante la semana y puede poner varias lavadoras… ahhhh

En otro momento, os hablaré sobre los choques ante el tema de planchar o no las sabanas, los vaqueros, las servilletas, etc.

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Una respuesta a Poner la lavadora… a lo lento… a lo rápido

  1. maria dijo:

    Ali, me encanta tu blog. Es una forma muy chula de tenernos al día de tu vida. Te echamos de menos, y estamos deseando verte en NUEVA YORK o en MADRID. Bss. María, Óscar y Laurita

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