El arte de la aceituna

Fotografiada por A. Rohe

Cuándo era pequeña, recuerdo cómo a mi Tía Mary le encantaban las aceitunas.  Su cocktail favorito era un “martini” de Beefeater Martini with olivesBeefeater con hielo y una aceituna (A Beefeater martini on the rocks with an olive…).  Básicamente, sólo sacaban las aceitunas cuándo venían mis tias porque nadie más comía las aceitunas.  A mis padres les gustan, pero no es algo que sacarían para comer o picar.

Cuándo llegué a España hace tantos años, todavía recuerdo mi fascinación con las aceitunas y el acto, o mejor dicho, el arte de comerlas en España.

Recuerdo que solían ser la tapita que te pondrían en cualquier bar si pedías un refresco o una cañita por la tarde.

Recuerdo una de las primeras veces que probé una y casi rompí un diente porque no me esperaba encontrar el hueso por dentro.  En EE.UU., es cómun que las aceitunas no tengan el hueso o estén rellenos no de anchoas sino de pimiento rojo. Hay aceitunas en EE.UU. con hueso – evidentemente – pero lo normal es que te los quitan y se sirven sin huesos.

Cuándo probé esa aceituna en Madrid, la tendría en la boca… y evidentemente, el hueso también… y me quedaría dudando: ¿”y ahora qué hago?”  “¿Cómo sacas el hueso de la boca sin ser un maleducado?”  Ahora que lo pienso, recuerdo este momento porque es cuándo aprendí la palabra para ese “hueso“… lo cual me resultó horroroso. (En inglés, los huesos de las aceitunas o cualquier fruta son “pits” no son “bones“… la traducción literal de esto es tremendemente asqueroso para alguien como yo que no come carne como costillas o alas de pollo… o cualquier tipo de carne que lleva el hueso en el plato).

De pequeña, esta misma Tía Mary… la de los martinis, era la persona que nos enseñó cómo portarnos en situaciones sociales (además de mis padres, por supuesto).  Todas las navidades nuestra tía – la hermana pequeña de mi abuela – nos “regalaba” el mismo libro “Los modales en la mesa de Tiffany” (Tiffany´s Table Manners), y nos pondrían a prueba a mí y a mis hermanas (curiosamente no creo que se lo regalase a mi hermano pequeño…).

Pero en este libro, nunca nos explicó cómo sacar el hueso de la aceituna de la boca.  Cosas parecidas existían en el libro – no bromeo – como por ejemplo cómo escupir algo que no eres capaz de tragar…. se trataba de coger la servilleta, cubrir la boca y sacar elegantemente lo que sea de la boca y colocarlo en el plato (no dentro de la servilleta…. (eran muchos años de pruebas, creedme… así es cómo habría que hacerlo, al menos según Tiffany & Co.)) y seguir comiendo.

Tampoco nos explicó cómo comer la carne de la aceituna con hueso.  Aceitunas con hueso

Desde mi punto de vista, cuándo vine a España por primera vez…. y en los viajes posteriores…. me parecía como si los españoles nacieran con el talento de sacar del hueso toda la carne de la aceituna, y luego sacar el hueso como si nada.

Vamos, a mi juicio, es todo un arte. Suena absurdo, pero de verdad me fascinaba.

No es tan fácil como parece.  Haced la prueba:  salid con un grupo de españoles y no españoles (ni gente del mediterráneo tampoco). Comed aceitunas, y comparad los huesos de las aceitunas de los españoles y los no españoles, así como su forma de sacar los huesos de la boca.

¡¡¿¿A qué los españoles tienen un don de aceitunas??!!

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6 respuestas a El arte de la aceituna

  1. cuentarina dijo:

    Muy bueno el comentario..y gracias por la parte que me toca como española. Ciertamente nunca me creí con ese “don” al que te refieres pero si que es verdad que hasta tenemos la costumbre de seguir hablando con el güito, que es como aqui se llama al heso de la aceituna, en la boca durante largo tiempo y luego con una gran habilidad lo ponemos dentro de la mano con un puño abierto dejando hueco en el interior y, como esto es común, nosotros no le prestamos atención.
    Tu blog nos lo ha recomendado un amiguete de un foro al que me enorgullezco de colaborar, se llama la Charca y es de un español en EE.UU. nos dijo que era muy interesante, y espero seguir escribiendo también por aquí. Un abrazo y enhorabuena!

    • Allison dijo:

      Sïiiiiiii Cuentarina!!! Gracias por explicarlo tan bien. Es ese acto de poner el hueso…o como era…. el güito en la mano y deshacerse de él como si nada! Desde luego, requiere una gran habilidad… y de ahí, lo considero un don!! Voy a echar un vistazo a este foro que mencionas y darle las gracias a tu amigo… su recomendación me halaga un montón!! Mil gracias por compartir tu comentario y también espero seguir viéndote por estos lares y quizás por la Charca también!

  2. BeaBurgos dijo:

    Me río contigo Allison, porque te fijas en cosas tan pequeñas y las haces dejar de ser insignificantes para convertirse en auténticas historias… ahora solo quiero verte por Madrid y llevarte a comer aceitunas!

  3. Ana dijo:

    Qué bueno He visto en las noticias un concurso de “lanzamiento de hueso”, jajajjaja. Por lo visto se hace en algunos pueblos. Mira esta web, es de coña!:

    http://lanzahuesos.es/spanish/inicio.html

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