Bajar a la calle… al estilo madrileño, al estilo neoyorquino

Cuándo estaba en Nueva York a principios del año, recuerdo cómo un día me quedé bloqueada ante el “desafío” de sacar la basura. Ahora bien, para situaros en la escena, me refiero a cuándo estaba en las afueras de Nueva York, en una urbanización de casas adosadas. Desde la puerta principal, hay unos 25 pies…. (calculando, calculando…. sí, unos 7,5 metros ) hasta la calle, dónde dejamos las bolsas de basura y de reciclaje, así como dónde se encuentra el buzón.

A las 7 de la mañana, allí me encontraba ante el desafío… subo las escaleras (¡3 plantas!) de la casa a mi cuarto para vestirme para sacar la basura, o salgo en pijama con un abrigo enorme encima para disimular… total que sólo serían unos segundos…

Pues, mirad… en la vida se me pasaría por la cabeza semejante duda estando en Madrid, es decir, salir a la calle en pijama. Es que no hay espacio para dudas respecto esta situación. Evidentemente, en Madrid, no sólo me visto sino me arreglo…. quizás no tanto para sacar la basura cuándo no tengo que salir ni siquiera del edificio, pero desde luego si se tratase de hacer un recado en el barrio aunque fuera para comprar leche de la tienda de al lado, sí, desde luego.

Pero en EE.UU., e incluso en la ciudad de Nueva York, es super común encontrar a la gente en la calle, sobre todo los fines de semana, en lo que podría aparecerse a sus pijamas…. y se parecen a sus pijamas porque MUCHAS veces son sus pijamas. No es coña, os lo prometo, es así.

Antes de venirme a España, cuándo estaba en el instituto lo de salir a llenar el coche con gasolina en pijama era algo de lo más normal. Total pensamos, ¿quién nos va a ver? Tampoco es que bajamos del coche, ya que íbamos a llenar el tanque en Nueva Jersey (dónde la gasolina está bastante más barata que en NY) y allí la ley prohibe que llenes tu propio tanque de gasolina.

Pero estando en Nueva York durante el invierno, lo flipaba en colores. Os juro que veía a gente en chandal… vale que no serían sus pijamas en todos los casos, pero sí en muchos. Era, y es, común ver a la gente en chandal de compras, o incluso en los diners desayunando.

Ahora bien, en EE.UU., se puede ir muy bien vestida y arreglada e ir en chandal… porque la ropa cómoda es tan común que no es para nada mal visto que vayas en chandal. Pero, luego hay los que ni siquiera se arreglan y francamente, dan la impresión de que se acaban de levantar.

Recuerdo como hace años cuándo veía a la madre de mi amiga madrileña transformarse. Estaríamos en casa, y decía… “hala, habrá que bajar a comprar el pan y unas cosillas que me faltan”. Desaparecería y de repente aparecería peinada, maquillada y trajeada!! Eso siempre me dejaba alucinada… de hecho, me sigue haciendo mucho impacto.

La semana pasada, de repente, me quedé bloqueada de nuevo. Estaba trabajando desde casa. Estaba en chandal (un concepto español que he adquirido con mucho gusto (quiero decir, llegar a casa y quitar la ropa “de vestir” y ponerte cómodo pero no en pijama)… el equivalente sería el “jogging suit” en EE.UU.), y me vi obligada a bajar al portal del edificio a apuntar lo de la lectura del gas.

Allí estaba la duda… ¿me visto rápidamente por un segundo con ropa de la calle, o me bajo discretamente tal cual?

¿Y qué hizo hice? (perdonadme las faltas.. tengo la cabeza en marte últimamente….)

Pues mira, debido a las limitaciones del tiempo en ese momento y tras contemplar cuántas personas podrían estar en el portal (así me justifiqué), mi lado neoyorquino salió, y bajé en chandal (puse zapatillas de deporte…, no, no bajé en zapatillas de andar por casa)…. pero todo el rato estaba de los nervios deseando no encontrarme con ningún vecino, ni con el portero.

Tuve suerte, no me vio nadie. Pero sólo lo hice porque no iba a salir del edificio, y estaba convencida que nadie me iba a ver…y también, por qué negarlo, porque mi pragmático lado neoyorquino superó mis inclinaciones madrileñas…

Pero, eso fue un momento muy poco común, ya que en mi otra casa, normalmente siempre me vestía para bajar la basura. De hecho, muchas veces me reía a mi misma, pensando….”ay, si estuviera en NY, podría bajar tal como estoy… en fin”…

Aunque ahora en Nueva York, no sólo me visto para salir a la calle – aunque sea para ir los 7,5 metros hasta el buzon, sino me alucina cuándo vea a la gente en bata recogiendo el correo de él…. ¿es qué en qué están pensando?

Curioso cómo podemos cambiar de perspectiva después de no demasiado tiempo… ¿no?

[Sentidos libres de comentar aquí abajo o en nuestra página de Facebook.]

🙂

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14 respuestas a Bajar a la calle… al estilo madrileño, al estilo neoyorquino

  1. Víctor López dijo:

    Comprendo 100% todo lo que dices. Por cierto, es de lujo que en USA puedas salir a la calle en pijama sin ningún tipo de problema, pero es cierto que aquí ni de coña saldría en pijama a tirar la basura (bueno, ni a comprar el pan, ni a dar un paseo, ni…). De hecho, cantidad de veces no bajo solo por la pereza de no tener que vestirme.

    Con respecto a este tipo de cosas que un pais se ven como lo más normal del mundo, y en otro chocan una barbaridad, aunque no tenga mucho que ver con el tema de la ropa, te comento que el año pasado estuve unos días en Munich, Alemania. Pues bien allí lo más normal del mundo es dejar los zapatos y calcetines fuera de la puerta de tu casa, en el portal, y andar por tu casa descalzo. Eso es algo que aquí sería poco menos que una cerdada (¡dejar que tu vecino al bajar vea tus zapatos y tus calcetines e incluso que se deleite con su olor si es un poco “ratito”… Agghhh… jejeje!).

    De manera similar, dejan los carros de los bebés en la puerta, y sus bicicletas las dejan en la calle sin candados, cadenas, ni nada. ¿Te imaginas hacer eso en España? Con la picaresca que hay aquí el primero que pasa y ve una bicicleta aparcada en la calle sin cadenas, se la lleva, pero fijo.

    De igual modo, en el Metro no hay tornos de ningún tipo. Si le echas un poco de morro pasas sin pagar y nadie te dice nada.

    Parece mentira lo que cambian las costumbres y el caracter de un pais a otro…

    Por cierto, Allison, mi enhorabuena por tu castellano escrito. Es sencillamente brutal tu dominio y el uso de las expresiones del castellano de la calle. Si no supiera que eres neoyorquina facilmente podría suponer que eres de Madrid, de Albacete, o de Villaperros de Abajo.

    ¡Felicidades por tu Blog!
    Un saludo.

    • Allison Rohe dijo:

      Hola Victor, Bienvenido al blog (no sé si serás el mismo Victor – que escribió en la página de facebook – que nos encontró gracias a su mujer…). Muchas gracias por estas felicidades y por la enhorabuena, me siento muy halagada. Me hacen gracia los comentarios de Albacete o de Villaperros de Abajo, porque hay una broma entre mis amigas y yo que “soy de Canillejas”… porque hace muuuuuuchos años en una discoteca – en la que, claro está, no se podía apenas oir a nadie – un grupo de chicos se puso a hablar con nosotras y claro… mi grupo se trata de españolas salvo yo… y de repente tras los saludos típicos cuándo me preguntaron a mí de dónde era, y les dije de NY…. pues – como era habitual en estas situaciones porque supongo que no es típico que una guiri norteamericana esté tan integrada en un grupo de chicas madrileñas – no me creyeron e institían que con el acento (acuérdate apenas se podía oir debido a la música) que tenía, seguramente era yo de Canillejas… en fin…. si me oyeras hablar, sabrías que efectivamente controlo muchas expresiones, pero las digo “a mi manera”…jaja

      Y lo del pijama… pues, no sé qué decirte porque ahora cuándo vea a la gente andar por ahí en pijama…. me horroriza… aunque salir en chandal sí me resulta muy cómodo y práctico, y reconozco que me gusta. 🙂

      ¡¡Muchas gracias por compartir!!

      • Víctor López dijo:

        Efectivamente, soy el mismo de Facebook 🙂

        Lo de los chicos que se os acercaron, pues hombre… no creo que solo fuera el ruido del local… habría que tener en cuenta otros factores como la ingesta previa de alcohol, jejeje.

        Habría sido de morirse que te hubieran dicho, no con que debías ser de Canillejas, sino “de Vallecas”. Supongo que conoces la expresión madrileña “hablar en inglés de Vallecas”, ¿verdad? De hecho el nombre de tu blog “De expatriating” es una expresión puramente de inglés de Vallecas, jejeje.

        Rebobinemos y volvamos a la situación de la discoteca de hace unos años:

        – Hola, me llamo Allison.
        – Ah, guay, yo soy XXXX, ¿De dónde eres?
        – De Nueva York.
        – ¿¿¡ein? ¡Venga, ya, hombre!, con ese inglés de Vallecas que te gastas como mucho serás de Vallecas.
        – … mmhhh… 😯

        En fin, qué malo es el alcohol… 😛 Disculpa las bromas.

        Saludos.

  2. cuentarina dijo:

    Primero y principal, me uno al comentario del amigo Victor. Tu español, es casi mejor que el nuestro, jaja.
    Y, bueno, yo ahora voy mucho más cómoda con eso de vivir en un pueblol a gente va más o menos cómoda siempre y solo me visto y maquillo si me levanto con humor o no tengo clase o voy a relacionarme un rato y hacer voluntariado con los mayores de mi pueblo (a ellos siempre les pongo mi lado buenísimo, de hecho me lo paso tan bien con ellos que siempre estamos riendo todos en cuanto yo llego!) Pero si bien es cierto que cuando vivía en Madrid aunque fuese a llevar a los niños al cole salía de punta en blanco (pero bien, no todas las mamas eramos iguales) Ahora vamos en zapatillas de deporte y chandal siempre aunque vayamos a comprar…Muchos besos Allison

    • Allison Rohe dijo:

      Gracias cuentarina!! También cuándo vivía todo el año en mi pueblo de la Sierra…. reconozco que muchas veces salí “muy cómodamente” para bajar a comprar… ay… la vida del pueblo es genial, genial!!

  3. mexiñol dijo:

    En México por lo genreal se usa la ropa de calle y la ropa de casa, esta última suele ser ropa vieja, con agujeros o manchas de pintura o grasa que no salen ni con los productos maravillosos de la tele, si sales a la tienda que está a 200 metros de tu casa vas con la misma ropa, algunas señoras llevan a sus hijos al cole con esta ropa vieja, pero ya el ir mas lejos amerita cambiarse, aunque nunca falta el despistao que va al supermercao con unos pantalones cortos tan viejos que parecen vendas de momia

    • Allison Rohe dijo:

      Yo creo que en este sentido, una vez más, vemos muchas cosas en común entre México y EE.UU., porque efectivamente en EE.UU. – al menos entre mi gente – es típico ponerte la ropa vieja mientras andas por casa, o en el vecindario… de hecho, guardas esta ropa para andar por casa en ella!
      Gracias!!

  4. Montse dijo:

    Es curioso, pero yo no soy capaz de bajar a la calle, aunque sean unos segundos y a altas horas, sin arreglar. Es un corte que te pillen en zapatillas.
    Víctor López , lo que cuentas del metro. No dudo que la gente sea honrada, pero es que los vigilantes no llevan uniforme, van vestidos como cualquier pasajero, y si tienes la mala suerte de que te pillen sin billete te ponen una multa bastante gorda y además esa falta va directamente a una ficha y te repercute a la hora de encontrar trabajo.

    • Víctor López dijo:

      Eso no lo sabía, Montse. De cualquier modo lo que quería resaltar son las diferencias culturales entre uno y otro sitio. Lo del Metro es un ejemplo, pero lo de las bicicletas… ahí no hay nadie de paisano esperando a ver si se las llevan o no.

      Sencillamente de un pais a otro se notan mucho las diferencias a veces en pequeñas cosas, y está claro que aunque allí habrá de todo, como aquí, no existe esa picaresca que aquí, cada vez menos gracias a Dios, ha sido determinante para configurar el caracter de nuestro país.

      Saludos!

      • Allison Rohe dijo:

        Efectivamente, a mí me pasó una vez en Berlín que me pillaron sin el billete correcto y me clavaron una multa de 40€… pero no lo hice a propósito, no me di cuenta que el billete que compré no era él que necesitaba. Es más, estaba tan segura que el billete era él que correspondía, que se marchaban los agentes – vestidos de paisano como dices Montse – y ya ni me iban a pedir que mostrase el billete porque se marchaba el trén, pero se lo mostré a propósito y de repente me gritó en alemán (os juro que me provocó imagenes del Gestapo durante la época nazi) y me obligó que bajase del metro… en fin… eso es otra historia…
        Pero es lo que tú dices Victor, el caso es que estas cosas de las culturas y las costumbres de los distintos lugares… es super curioso. Recuerdo cuándo vi hace pocos meses un programa en la televisión sobre… creo recordar que era Dinamarca … y mostraban cómo dejan a los bebés fuera en los carritos… sin vigilancia! Alucinamos, pero allí es lo más normal y el hecho de que nos parece raro… les parece raro a ellos, claro…

        Gracias a los dos por los comentarios!!!

        Saluditos, Allison

  5. pipermenta dijo:

    Curioso como siempre. En los barrios periféricos, en los más, digamos obreros; (por no ofender) si sucede que la gente baje a la calle en chandal, pijama y lo que yo considero una aberración: ¡La bata larga de franela con delantal! Os juro que esta es la imagen más espeluznante que te puedas encontrar. El moño en alto (por supuesto las mujeres) la bata de un rosa, escandaloso, las zapatillas arrastradas, y el delantal que llega casi a la altura de la bata. Toda una pincelada de lo surrealistas que llegamos a ser en esta vida. La imagen da para muchos comentarios. También se lleva el cambiarse de ropa cuando llegamos a casa, de manera que al abrir la puerta y recibir alguna visita inesperada, te encuentras de sopetón con personajes sacados del TBO (antiguos tebeos españoles) o personajes esperpénticos de gran Valle-Inclan.
    Un saludo

  6. marcoiris dijo:

    Yo creo que el tema de la ropa es mucho mas informal en EEUU que en España con mucha diferencia. Se nota en eso que dices, se nota a la hora de ir a cenar y se nota a la hora de ir al supermercado. Yo aquí saco el perro a pasear en pijama (ni se nota que lo es) muchas veces y voy al super en pantalón corto. En España yo si que sacaba la basura en zapatillas y pijama, en el barrio nos conocíamos todos y era algo habitual, pero yo nunca iría a comprar al super en pantalón corto o de chándal a algunos sitios. Reconozco que después de vivir en Madrid y Barcelona, donde a la gente le importaba mucho menos la imagen, mi concepto también se suavizó y fue cambiando.
    Desde luego lo que nunca hice ni haré es ir a comprar al super en pijama, algo que ya he visto aquí varias veces, o ir al drive thru en pijama je je. Saludos!

  7. Montse dijo:

    Victor, sólo te he comentado eso como algo curioso y porque suponía que no lo sabias. Por eso no te he dicho nada de las bicis, aunque yo en Berlín siempre las he visto aparcadas con candado.
    Eso no quiere decir que no sean más respetuosos con lo ajeno que nosotros.

  8. Andrés dijo:

    Un secreto…

    En Madrid por alguna gente tiene el pijama debajo del pantalón “de calle” en esas situaciones, en invierno, pantalón y abrigo, y en verano, pantalón y cambio de camiseta.

    Así estás listo en medio minuto! 😛

    Salu2!!

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