Hacer la compra… a veces desafiante, a veces curioso

Verduras en el supermercado

HMHNY-Blog Verduras en Trader Joe's

A mí me encanta viajar a lugares exóticos…. y a lugares no tan exóticos. En definitiva, me gusta viajar porque me encanta conocer otras culturas…. aunque sea la cultura de otra región del mismo país en él que vivo.

Algo que suelo hacer a propósito cuándo viajo a cualquier lugar es ir al supermercado o al mercado local… aunque no haya cocina en la habitación del hotel o aunque me quede en la casa de un amigo o una amiga. Veréis, ir al supermercado puede resultar interesante, desde la perspectiva de alguien que observa a la gente y – según mis amigos – encuentra curiosidades en las cosas aparentemente más mundanas de la sociedad….es decir, desde mi perspectiva.

Ya sabéis que alguna de las dificultades que encuentro en el supermercado es cuándo la gente me invade el espacio personal mientras estamos en la cola, pero hay muchas otras cosas que ocurren dentro de este mismo lugar de comercio que me resultan curiosas o problemáticas.

Recuerdo hace muchos años cuándo me instalé en Madrid que ir al supermercado siempre significaba un gran desafío. Evidentemente, no encontraba grandes problemas a la hora de comprar cosas básicas que se encuentran en las estanterías… pero cuándo se trataba de pedir cosas al carnicero o incluso a la persona que corta el queso o en la pescadería, etc. pues, nunca tenía idea cómo pedírselo y durante bastante tiempo evitaba esas compras.

Para aprender cómo “hacer la compra” en España, le acompañaría a la madre de una de mis mejores amigas (y apuntaba frases en un cuaderno…), y así también iba aprendiendo cómo pedir los ingredientes que me harían falta para los guisos españoles que tanto me gustan. Como sabréis, la diferencia no sólo se trata de los productos y los nombres de los productos, sino también las medidas.

Mientras podría tener una idea sobre cuántas libras u onzas querría de un producto, de repente hablar en términos de kilos o gramos…. pues, me resultaba de lo más complicado. Os confieso que estas medidas me siguen dando muchos problemas, y muchas veces en el supermercado o en el mercado, le digo al carnicero para qué quiero la carne o lo que sea o para cuántas personas y lo dejo a su criterio… y así evito cantidades erróneas… normalmente.

Pero tardaría mucho más tiempo en tener la confianza suficiente para ponerme en la cola y decir en voz alta, “quién es la última” que tardaba en conquistar otra zona del supermercado….

¿Cuál?

Pues, las verduras y la fruta. Todavía recuerdo mis primeras experiencias en el supermercado preguntándome, ¿cómo era posible que nos obligaban a nosotros…. ¡los clientes!…. pesar nuestra propia fruta??

Veréis, en Nueva York, lo normal es que coges la fruta que quieras, la metes en una bolsa y la llevas al cajero, y punto. Y los cajeros, que parecen tener una sabiduría infinita sobre los productos, siempre saben exactamente qué tienes en la bolsa y ellos se encargan de pesarlo y meter el precio por libra, etc. (Sé que no es así en todo EE.UU., pero sí en los supermercados dónde compro yo en NY).

Algo que también me llamaba la atención en Madrid, y mucho, era cómo te obligaban poner guantes antes de escoger la fruta o las verduras. Todavía recuerdo, como si fuera una escena en cámara lenta, mis visitas al supermercado en la zona de las verduras. No tenía idea cómo comprar la verdura.

Así que mi ritual, como en otras situaciones, se trataba de observar a las demás.

En circunstancias normales, preguntaría a la gente en el supermercado cómo hacerlo… pero tened en cuenta que mi nivel de conversación en “madrileño” – sobre todo debido al vocabulario nuevo y mis dudas entre cómo hablarlas – ¿en usted o en tu? – era bastante limitado, por no decir nada sobre mi capacidad de entender sus respuestas aún si fuera capaz de formular la pregunta correctamente.

Hombre, si me ponía de los nervios decir en voz alta, “quién es la última?” para comprar carne… imagináos cómo me pondría para preguntar, “cómo se hace esto?” y entablar una conversación.

(¿A qué es curioso cómo nuestras personalidades pueden cambiar tan radicalmente cuándo uno no controla el idioma?… lo digo para los que me conocéis y os cuesta creer que habría momentos en los que no me sentiría capaz de abrir la boca… raro, pero cierto… ;-))

Once años más tarde, en EE.UU., precisamente en las afueras de la ciudad de Nueva York, dónde actualmente me encuentro desde hace unos días, ahora me resulta raro todo lo contrario.

Manzanas en Trader Joe's

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No entiendo por qué no hay pesos para poder calcular cuántos kilos (o, mejor dicho, libras) de tomates he metido en la bolsa, y sobre todo…. me da asco que todo el mundo escoge la fruta y las verduras con sus manos!!!! ¡¡¡¡Sin bolsas guantes!!!!

Yo cogí una bolsa y la coloqué en la mano como si fuera un guante y mi querida hermana me miró – de nuevo – con cara de, “oye, marciana… ¿qué haces?” Cuándo se lo expliqué, me dice… “de acuerdo, pero ten en cuenta que eres la única persona haciendo esto así que ya sabrás que es muy probable que la manzana que acabas de meter en la bolsa haya sido tocada por personas que no colocaron bolsas de plástico en sus manos…”

En fin, ya veis, es una lucha continua eso de ir de una cultura a otra con tanta frecuencia… pero es entretenido también… incluso a la hora de hacer la compra… 🙂

No olvidéis de dejar vuestros comentarios o compartir vuestras propias experiencias abajo, y visitad la página de Facebook del blog y compartid comentarios, fotos, etc. sobre Madrid o Nueva York!

Saludos desde Nueva York y perdonad la ausencia en las últimas semanas!! Allison

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14 respuestas a Hacer la compra… a veces desafiante, a veces curioso

  1. marcoiris dijo:

    eso que comentas es curioso porque experimenté lo mismo cuando me mude a Madrid desde Asturias. Yo tampoco estaba acostumbrado a esos supermercados, estaba acostumbrado a la frutería o la frutera dentro del propio supermercado. Y me gustó. Personalmente me gusta mucho el método americano de coger las cosas y que las pesen en la caja. Me gusta coger por unidad mas que por peso (4 manzanas en vez de un kg). Me hace gracia recordar como en España intentan calcular los 300 gr de algo poniendo y quitando durante unos segundos. Lo de la bolsa o guantes en la mano lo veo ridículo (desde mi punto de vista) igual que veo ridiculo los desinfectantes que hay a la puerta de los supermercados americanos para que desinfectes tus manos y las protejas a la hora de coger el carrito.

    • Allison Rohe dijo:

      hola marco! ahora que lo dices, tienes toda la razón…. siempre me pasa cuándo voy al mercado en el barrio en Madrid y me preguntan cuántas, por ejemplo, patatas quiero y les digo… “puesssss, 4” y me responden, ¿4 kilos? y claro, les digo, “no, 4 patatas”…. y me miran como si fuera de otro mundo, pero claro, para comprar para una o dos personas es más fácil hablar en unidades que en kilos o gramos! Y también lo de los guantes es absurdo, porque como mi hermana bien me hizo ver, da igual porque de todas maneras voy a lavar los productos en casa, habiendo puesto un guante o no. Yo todavía no he visto desinfectantes en la puerta de los supermercados por estos lares pero estaré atenta la próxima vez que vaya a hacer la compra! Gracias!

  2. cuentarina dijo:

    Te echaba de menos Allison, y si hubiese sido hace unos años, tu comentario me habría sorprendido, pero desde que nos hablamos y compartimos en la Charca ya no veo nada raro por lo que ellos me comentan o si dejo alguna receta y luego no se pueden comprar todos los ingredientes porque no saben como conseguirlos alli.
    Lo que si me sorprende y mucho es lo de que por alli se puedan tocar los productos que luego se comen en crudo (frutas y verduras) yo que pensé que aqui en España solo pasaba eso en algunos mercadillos de los pueblos donde dejan tocar el producto.
    Parece ser según me dice mi darling que en el mercado de la Paz en el barrio de Salamanca dejan ponerse la fruta en la bolsa (yo no he visto eso en ningún mercado en los que normalmente compro) siempre existe el dependiente del puesto que es el que te coloca y pesa la mercancía y alguna vez lleva guantes de plástico o latex y otras no.
    Bueno, lo dicho que te echaba de menos, pero por lo que comentas te separan unas horillas de avión de tu querida España.
    Pásalo estupendamente con tu family! y ven pronto para nuestra tierra, besos.

    • Allison Rohe dijo:

      Gracias Cuentarina, la verdad es que os echaba de menos a vosotros también! No recuerdo si lo que dices del mercado de la Paz es así, ya que hace un par de años que no paso por ese mercado. Sí, ahora me separan unas horas de España, pero ya sabes, siempre estoy cerquita y ahora toca pasar una temporadita entre mis compatriotas… así que seguramente estaré escribiendo sobre todo de las curiosidades que me surgen por estos lares… como es el caso de este post. Gracias!!

  3. Polo-Go dijo:

    “… ten en cuenta que eres la única persona haciendo esto así que ya sabrás que es muy probable que la manzana que acabas de meter en la bolsa haya sido tocada por [otras] personas…”

    Ha, ha! Como traduciréis la frase ‘left-handed compliment’ con la que te imparte tu querida hermana? Aunque tenga razón, con mucho cariño te pinta como ese carácter de la serie de tele ‘Monk’:

    http://bit.ly/9V1qBM

    • Allison Rohe dijo:

      Me parto contigo, como siempre. No sé de dónde sacas estos videos. Pero sí, confieso que últimamente, me he vuelto un poco “Monk”, pero es todavía peor porque va más allá de la fruta y los guantes…. pero eso lo dejo para otra conversación! jaja, gracias!!

  4. Montse dijo:

    Bueno, la verdad es que ves la fruta tan colocadita y tan brillante y limpia que dá la impresión de que no la ha tocado nadie. A mi me parece muy buena idea la de cogerla con guantes y hay varios supermercados en donde tú pones la fruta en la bolsa y luego el frutero te la pesa y pone el precio y otros en los que el precio lo pone la cajera.
    Allison, tiene que ser un colocon pensar en libras y querer pasarlas a gramos en un supermercado.
    Sólo me queda decirte que he echado mucho de menos tus interesantes posts, pero puesto que estás en tu tierra, disfruta al máximo.

    • Allison Rohe dijo:

      Gracias Montse, siento la ausencia pero en los días antes de venirme para acá, estaba hasta arriba de cosas de trabajo, cosas burocráticos (típicos de los residentes no comunitarios en España…) y cosas sociales… no os voy a engañar!!! Pero mientras voy acostumbrándome de nuevo al horario de aquí (y no me refiero al jetlag que creo que ya por fin he superado – hoy he dormido hasta las 7.22… todo un logro ya que hasta hoy no conseguí dormir más tarde de las 5.40…) y haciendo una rutina, ya he incluido tiempo en la agenda para este querido blog, sobre todo estando aquí en NY dónde siempre me da mucha inspiración para nuevos posts! Gracias de nuevo Montse!!

  5. lucy dijo:

    ya decía yo que no había habido post en bastante tiempo 🙂 a mí me encanta también ir a los supermercados, ver las comidas “raras” que venden, y así luego volver con la maleta llena de “exquisiteces” (que a veces no lo son tanto) para compartir con mi familia. Respecto a tocar las frutas y verduras…..uf….a veces me siento un poco Monk (si, Polo-Go 😉 ) pero ODIO que la gente no use los guantecillos de plástico, aunque realmente, tampoco sabemos cómo han tratado la fruta en su origen, ni en el propio supermercado, así que me contento con lavarla bien antes de comérmela.
    Por cierto, yo todavía, al comprar en webs americanas, necesito un conversor que me diga cuantos ml son X onzas 🙂

    • Allison Rohe dijo:

      Sí Lucy!! La verdad es que os tenía bastante abandonada, pero sólo aquí, ya que siempre os tenía en la mente!! Desde luego, si no fuera por estos conversores en la web…. no sé qué haría!!! Aunque también confieso que ahora me hago un lío tremendo recordando cuántas onzas hay en una libra (creo que son 16….) o cuántos litros en un “gallon”, etc. etc. Para estas cosas…. suelo recurrir a mi padre si le tengo cerca, y después al Internet! Gracias de nuevo, y gracias por dejar este comentario y por seguir el blog! Saluditos, Allison

  6. Yo, como hombre que ha sido soltero e hijo único me siento muy identificado con lo que cuentas… la primera vez que me tocó a mí comprar comida por mi cuenta, me sentí como si estuviera en Marte. Ni idea de cantidades; pero ni idea tampoco de ingredientes, calidades o tamaños.

    Y todas las señoras mayores se me colaban en la pescadería. Pero todas. Es más, el sistema del numerito lo pusieron por ellas. Estoy seguro.

    🙂

    • Allison Rohe dijo:

      Bueno Enestadodeguerra… espero que te sepas cómo portarte en el supermercado para que las señoras de se aprovechen de tu falta de conocimiento de este ámbito… creo recordar que lo mismo me pasaba a mí al principio cuándo me daba pánico sólo tratar de pronunciar las 4 palabras clave, ¿quién es la última? (y siempre es “la última” por lo visto… sea hombre o sea mujer “la última”!! jaja). Gracias!

  7. mexiñol dijo:

    En México se hace igual que en EEUU, sin embargo mucha gente se pone la bolsa en la mano para seleccionar la fruta o verdura debido a que si una está podrida, puedes meter el dedo en el tomate y mancharte, con el consiguiente engorro de tener que andar buscando como limpiarte la mano llena de tomate (o lo que sea) podrido.

    La dirferencia suele ser en los mercados rodantes, ya que en estos lo habitual es que escojes la fruta, la pesas y luego la llevas al cobrador que nuevamente la pesa e inmediatamente calcula el precio del producto que llevas.

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